Canto Rodado

(De Maria Barbal)

Argumento

Canto rodado explica en primera persona la vida de una mujer, Conxa, que de mayor, lejos de la tierra donde nació, rehace su trayectoria vital repasando los momentos más importantes de su vida. La protagonista vive una situación de desarraigo en diferentes etapas: abandono del núcleo familiar, pérdida del marido y alejamiento geográfico, migración del campo a la ciudad.

Esta novela, ambientada en el valle de Àssua, narra el periodo histórico de las seis primeras décadas del siglo xx y habla de acontecimientos de esta época, como el advenimiento de la República, la Guerra Civil y los primeros años del franquismo, que marcan fuertemente la vida de la protagonista, como también la condicionan las características propias de su entorno: la pobreza de su familia, el hecho de sentirse una extraña en casa de sus tíos, la dependencia de estos, más tarde del marido y, finalmente, de los hijos; la soledad, la sumisión de la mujer...

 



Relación con la Vall d’Àssua

La historia narrada en la novela está ambientada en Altron, localidad situada en pleno centro del valle de Àssua. Uno de los hechos narrados, la muerte de Jaume, corresponde a un hecho histórico acontecido en este territorio, concretamente, hace referencia a los asesinatos en el puente de piedra de Rialp, en el año 1938, y que se relatan en varios libros que tratan los hechos de la Guerra Civil en el Pallars.

Maria Barbal explica en alguna entrevista que «el libro surge de la necesidad de expresar una herida que viene de la historia de nuestro país y que tuvo consecuencias individuales y familiares». También dice que «había una Conxa tal cual, y yo partía de la imagen de una persona real y de un argumento verídico de unos hechos históricos...».



«La matinada del 4 de novembre del 38 un escamot republicà passava a ganivet els soldats que feien guàrdia al pont de la Bastida. A casa hi dormia l’oficial de retén, un tinent. A les tres de la matinada mare, que obrí la porta davant l’insistent truc d’un soldat, escoltà com aquest donava la mala nova a l’oficial. La dona s’esgarrifà preveient el que fatalment havia d’ocórrer. El dia 5 es faria la razzia indiscriminada per la vall d’Àssua i a la matinada del dia 6 els homes que feien el servei de comboi veurien tots corglaçats en una finca de la vora de la carretera, uns metres més amunt del pont de pedra, uns cossos mig insepults. ...Oficialment sempre s’ha dit que caigueren assassinats onze veïns de la vall.» (...)
BARBAL, J. (1996). Els fets de la Guerra Civil a Rialp. Garsineu Edicions: Tremp



Els morts del Pont de Pedra
«El dia 4 de novembre de 1938, a primera hora del matí, va córrer la notícia que la guàrdia de soldats que hi havia al pont –penjat– de la Bastida, més tard desaparegut, havia estat atacada durant la nit i només en quedava un supervivent, ferit. Tot seguit, el general Sagardia, per tal d’investigar el cas, va demanar la col·laboració del Servicio de Información y Policía Militar de la 63 Divisió. (...)
Pel que hom assegura, el general Sagardia, allí mateix, va dir: “Fusilaré a diez catalanes por cada hombre muerto de mi guardia”. I tal dit tal fet. (...) A la matinada de l’endemà, el propietari de la finca anomenada “la Molina de Josepet”, acompanyat d’un fill de 14 anys, se n’anà a la seva propietat, situada passat el Pont de Pedra, un quilòmetre més amunt de Rialb, a mà esquerra. Allí trobaren unes quantes mantes escampades per terra i una boina ensagnada i amb massa encefàlica. També observaren que d’un tros de terra remoguda sobresortia una mà, i així se’ls féu patent el que temien, i que en un Rialb ple de por s’havia pressentit durant tota la nit. En efecte, allí, en aquell terraplè que limitava el prat amb la carretera, havien afusellat els onze veïns detinguts el dia anterior. Eren els catalans que demanava Sagardia.
Els onze morts, més ben enterrats del que els havien deixats els militars, van quedar en aquell prat durant molt de temps, fins que, a la dècada dels seixanta, en ocasió de remoure cadàvers de soldats morts a la guerra i enterrats al cementiri de Rialb, per dur-los al Valle de los Caídos, hom aprofità per enterrar al cementiri d’aquest poble els assassinats del Pont de Pedra.»
GIMENO, M. (1987). Revolució, guerra i repressió al Pallars (1936-1939). Publicacions de l’Abadia de Montserrat: Barcelona

 

Resumen

Conxa es la quinta hija de seis hermanos de una familia del Pallars de principios del siglo xx. Con trece años, sus padres deciden mandarla a vivir a Pallarès con unos tíos que no tienen hijos. Conxa ayuda tanto en los trabajos de casa como en el campo y pronto participa en los eventos del pueblo, especialmente la Fiesta Mayor... En uno de estos bailes conoce a Jaume, un chico de un pueblo vecino, que la cortejará. A pesar de las reticencias iniciales de sus tíos, finalmente la relación entre Conxa y Jaume se consolida y acaba en boda. Vivirán con los tíos y pronto llegarán los hijos: Elvira y Angeleta. En el año 1931, se produce primero la muerte del tío, y la de la madre después. También acontecen hechos históricos generales que trastornan la vida de Conxa: el advenimiento de la República, los conflictos en Barcelona, el triunfo de los partidos de izquierda... Jaume participa activamente en la vida pública y política. El ambiente se va enrareciendo en el país y también se adivinan conflictos en el pueblo. Mientras tanto, Conxa vuelve a estar embarazada y tiene un hijo, Mateu. Llegan noticias preocupantes: unos militares se han sublevado contra la República y el clima de preguerra empieza a hacerse evidente. Elvira, la hija mayor, ya tiene edad de casarse. Unos soldados van a buscar a Jaume y se lo llevan. También se llevan a Conxa y a sus dos hijas junto con otras vecinas que tienen hijos o maridos que se habían significado durante la República. Después les llega la terrible noticia.